Durante varios siglos y hasta 1936 en la iglesia del Santuario de Tejeda hubo, colgado del techo, un gran ardacho disecado que un emigrante de las Indias trajo como exvoto a la Virgen por haberse librado de él al ser atacado.
Transcripción:
………….“Y todo a pedimento de Isidro Hidalgo con que hablando con la modestia debida requiero a Vuestra Merced y mediante que mi parte tiene plenamente justificado ser producto y descendiente legítimo de dicho Alfonso Montero como hijo de Juan Francisco Montero de Espinosa y Catalina Robredo, ya difuntos, vecinos que fueron de dicho lugar de Alcalá y natural el primero de esta villa, primer nieto de Francisco Montero y María de las Eras, vecinos que fueron de esta villa y natural aquel de ella y ésta del lugar de Boniches; segundo nieto de Juan Montero y de Quiteria García así mismo vecinos y naturales de dicha villa; tercer nieto de otro Juan Montero natural que fue del referido lugar de Alcalá y de Catalina de Molina, natural de esta villa, vecinos que fueron de ella y moradores del Arrabal; cuarto nieto de otro Juan Montero de Espinosa y Juana López; quinto nieto de otro Juan Montero y Juana Martínez; y sexto nieto de Francisco Montero, vecinos y naturales que todos fueron del expresado lugar de Alcalá de la Vega, según consta de todas las partidas de bautismo, casamientos y entierros que sucesivamente han precedido y se citan en el pedimento que presentó mi parte ante V.M. en 23 de abril de este año, para que se le recibiese como recibió la información que adelante se dirá hasta dicho Francisco Montero de Espinosa, su sexto abuelo paterno, vecino que por el año de 1.543 era ya de dicho lugar de Alcalá y tío carnal de Juan Montero, natural de esta villa de Moya, quien milagrosamente mató y trajo desde Indias el cocodrilo o ardacho que se conserva actualmente en el convento de Trinitarios Calzados de Nuestra Señora de Texeda, sito a poca distancia de esta villa; por cuya razón y a fin de distinguirlos de otra familia llamaron a la de mi parte los Hidalgos Ardacheros. Y sin duda hubiera apurado los nombres y casamientos de todos los demás abuelos hasta el entronque con el dicho Alfonso si no faltaran, como faltan, todos los libros antiguos hasta el año 1.565 y otros posteriores en los respectivos archivos de las iglesias de Moya, Alcalá y Carboneras como resulta de las certificaciones dadas por los respectivos curas en 22 de mayo y 18 de julio de 1.756 y 2 de septiembre de este 1.757, de más que consta por el testimonio dado por Ventura Sánchez, escribano de número y ayuntamiento que fue de esta villa, en fuerza de auto y con citación del Procurador Síndico General de esta villa, su fecha, 19 de dicho mes de abril de este ………………..”