9-03-2011
¡Adiós, Barrosillo!
Te aseguro que siempre me has desconcertado; y, por eso, siempre he estado ante tí a la espera y alerta. Exabrupto y cortés estaban tan unidos que a veces en tí era muy difícil distinguirlos. No sé si buscabas la originalidad o el caer simpático, pero siempre pregonabas a tiempo y a destiempo por donde ibas tu “barrosa prosapia”; y, de no conocerte, hubiera tachado tu desparpajo de banal jactancia.
Un escueto e-mail me ha dicho que se ha acabado el tiempo de esperar tus nuevas sorpresas porque te has ido por distinta puerta a la que yo aguardaba. De poco han servido tus expectativas estivales y tu optimismo ante tan prolongada espera que invitaban a soñar esperanzados. Se acabaron tus discursos grecolatinos, tus sentencias ciceronianas y tus enigmáticas frases con sabor a filosofía popular y barata, enriquecidos con virutas de garlopa y algún intercalado juramento malsonante que yo te reprochaba.
Ya no podrás defenderme ante las absurdas acusaciones “felisinas” ni ante las frívolas conjeturas amasadas a golpes de vacías “calderetas”. Tampoco acusarme de usar sin derecho las redes de los internautas alcaleños, novelería por la que me pediste disculpas. Ya sé que lo hiciste por exigencia del guión establecido por quien se cree autoridad, pero me hiciste daño y supiste reconocerlo; y con ello mitigaste tanto la herida que ni siquiera quedó cicatriz. Y otra vez dejaste ver al barrosillo indiscreto y pendenciero con un gran corazón y pocas ganas de pelea.
Vestido de etiqueta con tus lucientes abarcas, pretendiste dar continuidad y persistencia a un patrimonio indumentario tan popular como común en aquellos pasados años de sobriedad y de carencia: y lo que unos consideraban un atraso era para ti un honor y un lucimiento, homenaje -a tus y a mis- a nuestros antepasados, y lo asociabas y envolvías al quehacer ordinario. Formaste parte de un patrimonio que, por desgracia, ” tu ida” ha reducido.
¿Cuánto más tiempo nos durará?

¿Qué sabéis vosotros
de alborgas y zuecos,
de albarcas y “cardaos”,
pajas y centenos?

#1 by Vecino on 11/03/2011 - 15:39
Citar
Que bien que retratais al David, era buena persona aunque un tanto furgueta.
Mi pesame a la familia.