Una dehesa de 13.350 almudes.
Grande tuvo que ser la satisfacción de Pedro II por estas conquistas a pesar del incidente; porque, un mes más tarde, el 20 de octubre de 1210, Pedro II confirma, renueva y define a estos castillos por la ayuda prestada los fueros y privilegios concedidos por su abuelo Raimundo y por su padre Ildefonso y entrega a la Orden del Temple la mitad de lo que tenía en Ascó a cambio de la quinta parte que los Templarios tenían en El Cuervo, Castiel, Ademuz y Serreilla con la reserva de 200 morabetinos de impuestos.
Los templarios siguieron con estas posesiones y siguieron ordenando el desarrollo de los pobladores de estos lugares hasta 1312. Su supresión por el papa Clemente V, hizo que sus posesiones fueran entregadas por Jaime II a la Orden de Montesa, eminentemente valenciana. No sucedió lo mismo en Aragón ni en Castilla.
El Papa Clemente V, a través de la bula “Ad providam” de 2 de mayo de 1312, incorporaba estos bienes a la Orden del Hospital, con excepción de los bienes situados en los reinos de Castilla, Aragón, Portugal y Mallorca, que quedaban pendientes de una ordenación pontificia posterior.
El conflicto en Castilla surgió cuando el monarca Fernando IV comenzó a realizar algunas donaciones de estos bienes a otras Ordenes Militares y a miembros de la nobleza. Mientras duró la minoría de edad del monarca Alfonso XI no se hizo ninguna gestión con la Santa Sede para solucionar el destino de los bienes templarios.
El 14 de marzo de 1319, el Papa Juan XXII otorgaba a la Orden de San Juana los bienes que el Temple tenía en el territorio de la Corona de Castilla y ordenaba a quienes se hubieran aprovechado de ellos que los entregasen a los sanjuanistas en el plazo de un mes, so pena de excomunión.
Cuando Alfonso XI llegó a su mayoría de edad su postura no fue de apoyo, sino de abstención en la disputa y, a veces, de oposición al Papa. Y así hizo entrega de alguno de estos bienes a los Concejos y al Común de los lugares donde se encontrasen.
Y así lo dicen los vecinos de Alcalá de la Vega en la respuesta a las preguntas del Censo del Marqués de la Ensenada en 1752:
“…Una dehesa de 13.35º almudes… y apeo antiguo que a pedimiento de los Heredadis se hizo con zitación de los lugares circunvecinos y posteriormente un contrato que otorgaron entregandole el Privilegio a un vecino de Salvacañete para su revalidación en Madrid, cuyo Privilegio hizo el rey Alfonso, según consta de los mencionados papeles……”
¿Qué explicación damos a estos datos históricos, demostrables y documentados, relacionados con Alcalá de la Vega si los desligamos de Serreilla y de los Templarios?
