En las obras  de ampliación de la  explanada junto a la ermita en 1953, aparecieron varias estelas funerarias.

Sin dar demasiado valor al hallazgo se aprovecharon para pavimentar la entrada.  Y allí permanecieron hasta que fueron descubiertas por algún buscador con motivo de Rally Montes de Cuenca y  dos  servidores de un pueblo cercano  percibieron 4.000.000 ptas. en 1988 por llevarlas a su destino.

Alguien afirma que pueden  estar bañadas con Coca Cola en EEUU.