Nuestra Señora de Alcalá
Imagen que preside la ermita a los pies del derrocado castillo árabe que fue la “Antigua parroquial, por lo que lleva todos los diezmos de todas las tierras”
El 10 de agosto de 1.999, Alcalá de la Vega recuperó algo más de su patrimonio histórico, cultural y religioso: Una reproducción de la primitiva imagen románica de Nuestra Señora de Alcalá fue llevada procesionalmente hasta su ermita y entronizada solemnemente en su antiquísimo trono a la sombra de la fortaleza de al-Qala.
La ermita a los pies del derrocado castillo árabe en un paraje de gran belleza y atracción es uno de los edificios más antiguos de Alcalá de la Vega.
En las Relaciones de Tomás López se dice:
“….Tiene dos Hermitas, la una a distancia de medio quarto de legua poco mas o menos bajo la adbocación de Ntra. Sra. del Remedio de Alcala donde se cree y aparecen vestigios del antiguo lugar del que fue su parroquial que por lo mismo lleba los Diezmos de sus tierras, fundado en un collado en el que existe actualmente un derrocado Castillo de Moros, al pie del qual cerro pasa el río Cabriel.
Este documento está relacionado con este otro extraído de las declaraciones de los vecinos en el Censo del Marqués de la Ensenada:

El privilegio concedido por el rey Alfonso XI se apoya en las tierras que fueron del Temple tras la abolición de la Orden en 1312.
Entre 1211 y 1220 se reconstruyó la ermita, la primitiva parroquial, impulsada, tal vez por los Templarios, con una imagen de la Virgen que la presidió bajo la advocación de Nuestra Señora de Alcalá o Nuestra Señora del Castillo. A lo largo de ocho siglos fue llevada a la parroquia de la Asunción el 14 de junio y permanecía en ella hasta el lunes siguiente al primer domingo de octubre, Domingo del Rosario, que era devuelta procesionalmente a su ermita.
De las crónicas del Archivo Parroquial se deduce que la devoción de Alcalá, El Cubillo, Algarra, Garcimolina, Campillos, Salinas y La Huérguina era tal que, con motivos de pestes y sequías, acudían en rogativa hasta su ermita, hermanados, implorando su protección con el convencimiento de que iban a ser escuchados. El Cubillo participaba en un 1/3 de todos los favores y privilegios: Mayorazgo: heredado de nuestros mayores; Algarra, Garcimolina y Campillos eran anexos a la parroquia de Alcalá. Salinas y La Huérguina participaron en sus términos de las tierras del Privilegio tras la supresión de los Templarios (Dehesas)
A finales del siglo XVIII (1789) Nuestra Señora de Alcalá comenzó a ser invocada por Nuestra Señora “del Remedio” de Alcalá debido a la acreditación que había adquirido en estos pueblos como mediadora en tiempos de necesidad “remedio contra sequías desde los tiempos más remotos“. (Arch. Parroq.)


